Credibilidad del testimonio y la psicología forense

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Os imagino tras vuestras pantallas pensando “what?, ¿me estás hablando de una película o algo?” y, la verdad, no es para menos. Pero no, queridos/as lectores/as, no se trata de una película, ni de ciencia ficción. Se trata de un campo de la Psicología que se aplica en los juzgados. En este caso, me centro en la credibilidad del testimonio. No os preocupéis, tras leer este artículo tendréis una visión más clara de a lo que me refiero. Así que, ¡empezamos!

¿Qué es la psicología forense? ¿cuál es su relación con la credibilidad del testimonio?

La psicología forense—la cual no se encarga de “psicoanalizar” a difuntos/as, que veo por dónde vais—se aplica en los juzgados con el fin de aportar una valoración al juez o jueza en determinadas materias. Por ejemplo, los psicólogos forenses intervenimos en el derecho de familia, valorando la guarda-custodia y/o el régimen de visitas; el menor, etc. O en lo contencioso administrativo, en el derecho civil, laboral o incluso en el derecho penal. Dentro de este último encontramos el ámbito de la credibilidad del testimonio, en el que los psicólogos forenses emitimos nuestras valoraciones—basadas en técnicas científicas—para aportarlas como pruebas en los juzgados.

Y os preguntaréis “¡pero, Marina! ¿qué casos pertenecen a la credibilidad del testimonio?” Frecuentemente, los juzgados nos piden que valoremos la credibilidad del testimonio en niños y niñas que presuntamente han sido o son víctimas de abuso sexual y/o maltrato físico, así como en mujeres presuntamente víctimas de violencia machista. ¡Mucho cuidado! Antes de explicar detenidamente qué criterios se tienen en cuenta para determinar la credibilidad del testimonio, debe de quedar claro—como el agua—que nuestro informe como psicólogos forenses no es vinculante. Esto es, el informe que presentamos constituye una prueba más que se presenta en los juzgados, pero es el juez o jueza quien determinará la sentencia.

¿Cómo se evalúa la credibilidad del testimonio?

Bien, dicho esto, intentaré explicar de forma sencilla en qué consiste esa evaluación de la credibilidad del testimonio. Durante los años setenta y ochenta la valoración de la credibilidad se centraba en básicamente en la fidelidad de la memoria del testigo y/o víctima.

credibilidad del testimonio

Fuente: Pixabay | CC0 Creative Commons

Sin embargo, actualmente, el método más utilizado para la valoración de la credibilidad del testimonio es el SVA. Este método responde al nombre de Statement Validity Assessment. Está semi-estandarizado y se utiliza para valorar la credibilidad en menores víctimas de abuso sexual de 2 a 17 años. Por lo tanto, ¡tened cuidado! porque el SVA no es válido para cualquier testimonio y/o persona.

Dicho esto, el SVA se basa en la hipótesis de Undeutsch—un nombre un poco difícil de pronunciar, pero con una teoría esclarecedora—: “los relatos verdaderos de las víctimas de abuso sexual difieren de los relatos imaginados o creados”. Me explico, según Undeutsch un relato de una víctima de abuso sexual—sin la etiqueta de “presunto/a”—difiere en ciertos aspectos del relato de una persona que dice haber sido o ser víctima pero realmente no lo ha sido o es. Os imagino ansioso/as por conocer los componentes del SVA. Como soy una buena persona, os diré que:

El SVA está conformado por tres elementos:

  • La entrevista semi-estructurada con la víctima.
  • El análisis del contenido de la entrevista en base a unos criterios—lo que se conoce como CBCA—
  • La integración del CBCA con la Lista de Validez.

Fases del SVA: Statement Validity Assessment

Con la primera parte—la entrevista—se pretende conseguir la máxima información sobre la víctima (por ejemplo, su estado mental actual, la capacidad para discernir entre la verdad y la mentira, etc).

En la segunda parte se aplica el CBCA, que constituye la fase más importante del SVA. Su misión es que, mediante su aplicación, los psicólogos sepamos distinguir si el relato es una invención o si se ha generado a partir de los registros de memoria de la víctima. Los elementos presentes en un testimonio creíble son, entre otros, la existencia de una estructura lógica, detalles, interacciones descritas con detalle, etc. En total constituyen 19 elementos. Estos elementos aparecen en un listado donde el/la perito irán marcando su existencia o no—mediante las categorías presente o ausente—.

Statement Validity Assessment

Fuente: Pixabay | CC0 Creative Commons

Y, por último, en la fase 3 se aplica la Lista de Validez. Su fin es ayudar al psicólogo/a a tomar la decisión final sobre la validez. Por ejemplo, repasa la calidad de la persona como testigo—midiendo sus características psicológicas— y las características del propio testimonio—calidad de la entrevista, motivación para realizar acusaciones falsas, etc— Y, como en el caso anterior, esta lista está compuesta por una serie de afirmaciones que el profesional debe ir marcando y rellenando.

Una vez analizados todos los detalles, el testimonio se clasificará como creíble, probablemente creíble, indeterminada, probablemente increíble o increíble. Aun con todo ello, me gustaría recalcar que esta prueba, aunque es muy utilizada en el ámbito forense para menores víctimas de abuso sexual, no está exenta de interpretaciones subjetivas por parte del profesional. Por ello, es sumamente importante que este tipo de pruebas las realicen dos psicólogos o psicólogas forenses, con el fin de reducir el mayor número posible de interpretaciones subjetivas. Además, para realizar bien la prueba, es preciso que el testimonio sea grabado por uno/a de los/as peritos, ya que a medida que la víctima va repitiendo el relato pierde credibilidad.

En suma…

Los juzgados solicitan a los/as psicólogos/as forenses nuestra pericia para valorar la credibilidad del testimonio. Sobre todo en menores víctimas de abuso sexual. La prueba que más empleamos actualmente es el SVA. Aun así, este método presenta ciertas deficiencias que intentan suplirse mediante la actuación de dos peritos. Su fin no es otro que el de reducir las interpretaciones subjetivas que puedan surgir a la hora de valorar el testimonio.

 

Sobre la autora:

Marina García Sánchez es psicóloga en Orihuela y Elche. Su actividad más habitual es la realización de peritajes psicológicos, la docencia y el asesoramiento psicológico. ¿Quieres conocer más sobre Marina? ¡Entra en su página web!

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